PEREGRINACIÓN A GUADALUPE

GUIA PARA EL CAMINO

 

 

FRAY GUILLERMO  CERRATO ofm. : (Oraciones para el camino)

P. GONZALO BLASCO sj. : (Temas y Textos para el camino)

 

 

 

ORACIÓN

 

Oh Dios, que sacaste a tu siervo Abraham de la ciudad de Ur de Caldeos, y a Maria de Nazaret la pusistes en camino hacia el encuentro con la prima Isabel, guardándolos en todas sus peregrinaciones, y que fuiste el guía del pueblo hebreo a través del desierto; te pedimos que te dignes guardar a estos siervos tuyos que, por amor de tu nombre, peregrinan a Guadalupe. Sé para ellos compañero en la marcha, guía en las encrucijadas, aliento en el cansancio, defensa en los peligros, albergue en el camino, sombra en el calor, luz en la oscuridad, consuelo en sus desalientos y firmeza en sus propósitos, para que, por tu guía, lleguen sanos al término de su camino, vivan feliz encuentro con  la Madre y Patrona, Llena de Gracia y Abogada nuestra, y enriquecidos de gracias y virtudes, vuelvan gozosos a sus casas, llenos de saludable y perenne alegría.

 

Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

 

Invocaciones

 

Que el Señor dirija vuestros pasos con su beneplácito y que sea vuestro compañero inseparable a lo largo del Camino. Amén.

 

Que la Virgen, Santa María de Guadalupe, os dispense su maternal protección, os defienda de los peligros de alma y cuerpo, y bajo su manto merezcáis llegar sanos al final de vuestra peregrinación. Amén.

 

           Que el Arcángel San Rafael os acompañe a lo largo  del Camino como acompañó a Tobías y aparte de vosotros toda incomodidad y contrariedad. Amén.

 

 

 

 

 

IDEARIO DEL CAMINO

 

1.              Formamos un grupo, una pequeña comunidad en Camino. Todos somos iguales. Los pequeños grupos quedan desterrados. Todos queremos conocernos y compartir con todos por igual.

2.              Todos tenemos más cosas buenas que defectos. Nadie juzgará al otro, ni en su interior ni de palabra.

3.              El pedir perdón y el perdonar es moneda de uso en todo el Camino. Nadie se acostará sin haberse reconciliado (por dentro y de palabra) con cualquier otro, por grande que haya sido el enfado.

4.              El camino lo haremos con Jesús de Nazaret y Santa Maria de Guadalupe. Son precisos los ratos de silencio, la Oración, la Eucaristía que nos une y da fuerzas. Todo ello como experiencia.

5.              Vayamos sin "ideas preconcebidas", con lo ojos abiertos a todo lo que cada uno vaya encontrando (la naturaleza, el silencio, el arte, los compañeros que también peregrinan)

 

6.              Intentaré aprender de la acogida de las personas de los lugares por donde pase y de la diversidad de los hermanos con los que me cruce.    

7.              El más débil es el más importante. Mi paso se acomodará al suyo. Mis necesidades serán las que él me marque. Aceptando al otro como es.

8.               El silencio es importante en el Camino. Pero la risa y el buen humor también. Sabremos estar en cada momento.

9.              Todos los días dialogaremos juntos, haremos planes, comunicaremos nuestras vivencias, nos pondremos de acuerdo en todo, nos revisaremos … y seguiremos caminando.

10.          Cada uno asumirá sus defectos, se tolerará a sí mismo con alegría. Intentará vencer sus vagancias. Volverá a empezar todos los días. Sabiendo que nadie tiene toda la razón y que su opinión puede ser o no ser la verdadera.

11.          El camino es duro. Nadie se quejará más de lo necesario. El coche es solamente para llevar la comida y utensilios comunes. Las piernas fuertes. Las ampollas de los pies se curan con aguja, hilo y mercromina …

12.          El peregrino es austero, sabe vivir y disfrutar con poco. Da de lo que tiene y recibe, con agradecimiento, lo que le dan.

13.         Cuidamos el Camino. Gracias a que otros lo han cuidado hoy podemos disfrutarlo nosotros.

14.         Deja que el Camino te vaya "haciendo": no haces tú el camino,  él te hace a ti.                                                                               

 

 

 

Caminos a Guadalupe

 

 

 

MOTIVACIONES

 

Turista o Peregrino

 

·                     Cada uno puede hacer el Camino a Guadalupe por motivaciones distintas. Puede ir con el ánimo de:

 

Una excursión de verano, admirar paisajes,  conocer costumbres...

con el objetivo cultural de ver obras de arte,

Con la meta de medir  su capacidad física   o   pasárselo bien sin más

 

                                    

u  Nuestro camino es ALGO MÁS, participando casi de todo lo anterior, apoyándose en ello, quiere más...

 

u  Pretende que: cada uno de vosotros / as

                                               reflexione más...

                                               madure más...

                                               crezca como persona más...

                                               saque de sí mismota más...

 

u  ¿Qué es ese MÁS... ?

            Yo no lo sé, pues es algo que no se puede medir, ni evaluar, que no está escrito en unos objetivos a conseguir, que no es estándar, es simplemente MÁS...

 

u  ¿De qué depende ese MÁS... ?

            Sólo y exclusivamente de ti. Ni tú  mismo sabes qué es ese MÁS... para ti.

 

              ¡No te pongas medida!

              ¡No cercenes tus posibilidades... !

              ¡No limites tu persona...!

              ¡Métete de lleno en la experiencia...!

              ¡Déjate sorprender por tí mismo/a!       

              ¡Déjate ayudar por todos/as...!

              ¡Déjate exigir por todos/as...!

              ¡Entrégate a todos/as...!

              ¡Haz amable tu persona a los demás...!

              ¡Haz amable la experiencia a los demás...!

 

Conviene que elijas ser peregrino o ser turista

¡No haces tú el camino, el Camino te hace a ti!

 

              l Preguntas para tu reflexión

 

 ¿Qué motivaciones traes al Camino?: ¿Por qué vienes...?, ¿Qué buscas...?, ¿Qué pretendes...?


 

Comunidad que peregrina

 

 

ORACION DE LA MAÑANA

 

Texto bíblico: (Gen. 12,1- 6)

 

Dios dirigiéndose a Abrahan, le dijo: “¡ Abrahan, Abrahan !” Él respondió: “ Aquí estoy.” Después añadió: “Vete de tu tierra, de tu patria y de la casa de tus padres a la tierra que yo te mostraré. De ti haré una nación grande y te bendeciré. Engrandeceré tu nombre. Bendeciré a quienes te bendigan y maldeciré a quienes te maldigan. Por ti se bendecirán todos los linajes de la tierra”. Marcho, pues, Abrahan , como se lo había dicho Yahveh, y con él marchó Lot. Y salieron para dirigirse a Canaan.

 

SALMO

 

En ti, Yahveh, me cobijo, nunca quede defraudado.

 

Líbrame conforme a tu justicia, tiende a mí tu oído, date prisa.

 

Sé mi roca de refugio, alcázar donde me salve;

 

Pues tú eres mi peña y mi alcázar, por tu nombre me guías y diriges.

 

Sácame de la red que me han tendido, pues tú eres mi refugio;

 

En tus manos abandono mi vida y me libras, Yahveh, Dios fiel.

 

 

OBJETIVO DEL DIA

 

Camino junto a otros que son mis hermanos en la fe, he de procurar conocerles mejor y compartir con ellos en lo que soy y tengo.

 

OFRECIMIENTO DE ESTE DIA

 

Por los que me han hecho posible esta peregrinación, familia, amigos, compañeros de camino, por los que queremos y por aquellos a los que debiéramos querer más.

           

 

Tema 1: Comunidad que peregrina

 

l Situación en nuestro peregrinar

 

Acabamos de realizar nuestro primer día andando. Los primeros cansancios. Nuestra primera experiencia de marcha, del peso de nuestros macutos, las primeras conversaciones mientras se hacen kilómetros, los primeros cantos... Como podéis imaginaros son muchas primeras cosas.

 

¡Un día de camino da para mucho!

 

 

Por la tarde, después de comer y de descansar, es cuando inicia­mos las reuniones. Y este es el primer tema.

 

l Ideas para centrar el tema

 

Veamos lo que nos dice el Ideario: Leer nº 1, 2, 3, 4, 5.

En estos primeros momentos de nuestra peregrinación conviene que nos planteemos nuestra nueva situación. Situación nueva y distinta de la habitual:

 

 

 

Somos “Una Comunidad que peregrina”

 

 

¿Qué  significa que somos una Comunidad?

 

Somos gente muy diferente, cada uno ha venido con su historia detrás. Somos miembros de maneras de ser distin­tas, con unas costumbres diversas …

 

 Algunos nos conocemos más, aunque muy probablemente nos tratemos muy superficialmente. A nivel de la sala de visitas en donde colocamos lo que queremos que el visitante vea, para que piense de nosotros aquello que previamente, de manera más o menos consciente, deseamos que piense.

 

Pero, todos vamos por el mismo camino, en el mismo tiempo y con el mismo objetivo.

Esta auténtica realidad es la que nos hace ser iguales, ser peregri­nos caminando, la que nos lleva a apoyarnos los unos en los otros, a animarnos, a consolarnos, a superar las dificultades  entre todos, a gozar de las alegrías al unísono, en definitiva la que nos lleva a unirnos, la que nos empuja a formar Comunidad.

 

Ser peregrino significa, conlleva, elegir entre hacer el camino yo solo, a mi aire, sin preocuparme de nadie, sin que nadie interfiera en mi vida …, yendo a mi "rollo"; o hacerlo en compañía.

 

Hacerlo en Compañía implica sentirme y vivirme en comunidad, sentirnos y vivirnos en fraternidad.

Por tanto:

 

Ser peregrino conlleva elegir

 

 

El formar Comunidad, el ser hermanos en camino es una elección que yo hago en mi vida.

 

Elegir entre "vivir mi vida" o "vivir la vida", que es algo común a todos los humanos. Elegir ser uno, convivir, compartir, darlo todo por los demás y que ellos lo den todo por ti.

 

En realidad, al comenzar el Camino, nadie sabe cómo soy, ni yo sé cómo es el otro. En este Camino cada uno se va a mostrar de una manera determinada. Pero, a la larga, no se puede disimular lo que uno es, o lo que no es. Unos días juntos provocan que a uno le descubran. Es muy di­fícil mostrar caras que no son las nuestras. Ésta es una de las ventajas de estar todos juntos en el Camino.

 

Peregrinar es sobre todo tener la experiencia de descubrir al otro, conocerle y admi­rarme de cómo es; y de ser descubierto a nivel personal y a nivel de grupo. Cada uno tiene valor por lo que es. Y como grupo tenemos valor por lo que somos. De momento gente desconocida. Quizá, después de la primera etapa, ya empezamos a ser.

 

Peregrinar para descubrir y ser descubierto es una opción que cada uno tiene que tomar: Querer conocer al otro y aceptar que otros sepan cómo soy, que me conozcan, que entren en el nivel más profundo de mi ser. o elegir simular lo que no soy. 

 

Aquél que opte desde el principio por mostrarse tal y como es es­tará en condiciones de ayudar y de ser ayudado. Estará atento a entrar en juego. Un "juego" que es imprescindible para que todo funcione, porque el que peregrina pone su vida en manos del grupo que le acompaña. Depende de él en el ritmo de andar, en los descansos, en las comidas, ... Un pere­grino nunca puede ser una isla en medio de un grupo, como una gota de agua no  puede ser una isla en medio del mar. Todos dependen de ti y tú dependes de todos. No de unos pocos, los conocidos, sino de todos.

 

Quizá en este Camino descubras a gente guay, pero para ello tienes que jugártela con ellos.

 

Se acaba el singular, "yo soy peregrino" , para empezar a apostar por el plural "somos peregrinos". Y una de nuestras metas es llegar a vivirnos como una COMUNIDAD. Ayudar a la gente a conocerse, a empezar a ser peregrinos, y, todos juntos, empezar a vivir como Comunidad  de Peregrinos. Comencemos …

 

 

La aventura de vivir en Comunidad

 

 

l Jesús te aconseja: Lectura: Jn. 17, 21-24

 

 

“Que sean todos uno, como tú Padre estás conmigo y yo contigo; que también ellos estén con nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. Yo les he dado a ellos la gloria que tú me diste, la de ser uno como  lo somos nosotros, yo unido con ellos y tú conmigo, para que queden realizados en la unidad; así sabrá el mundo que tú me enviaste y que los has amado a ellos como a mí.

 

Padre, tú me los confiaste; quiero que, donde yo estoy, estén ellos también conmigo y contemplen esa gloria mía que tú me has dado, porque me amabas ya antes de que existiera el mundo.”

 

El Cristiano es el que toma la postura de Jesús: Darlo todo por ha­cer feliz a un compañero peregrino.

 

El deseo de Jesús es que todos seamos uno, así el mundo creerá que Dios le ha enviado y que nos ama como le ama a Él.

 

Este es el único camino por el que el hombre se hace hombre, es Cristiano y por consiguiente pleno, feliz.

 

 

 

l Preguntas para tu reflexión

 

Estas preguntas pueden orientar tu reflexión personal sobre tu op­ción de Peregrinar en Comunidad, de vivir en Fraternidad.

 

No te quedes sólo en lo que se te dice, déjate llevar por tu reflexión y contéstate todo aquello que cuestione tu vida.

Escribe tu reflexión  para poder repensarlas en otro momento y, también, para exponerlas en el grupo.

- ¿Qué es para mí vivir en Comunidad?. ¿Tengo alguna experiencia de ello?

- ¿Mi vida familiar, laboral, con los amigos / as, es un vivir en Comunidad?

- ¿Qué rasgos de mi carácter considero más importantes?

- ¿Qué ventajas y dificultades encuentro al dejarme descubrir por los demás?

- ¿Qué cosas he descubierto hoy en las que puedo colaborar para ayu­dar a los que peregrinamos juntos?

- ¿Cómo hacer la vida más agradable a los demás durante el Camino?

- ¿Te crees capaz de vivir la comunidad con lo que conlleva?. ¿Estás dispuesto a aceptar al otro tal y como es?

- ¿Has tenido algún detalle con alguien hoy?. ¿Estás dispuesto a "dar la vida" por los demás de tal forma que sé sien­tan a gusto?

Reflexión durante 30' y... Recuerda: ¡¡ Cuánto más das más recibes!!

 

 

l Puesta en común

 

FINALIZAR EL DIA CON EL REZO DEL ROSARIO

 

Tema 2: PEREGRINAR EN AUSTERIDAD

 

ORACIÓN DE LA MAÑANA:

 

Texto bíblico: Mt. 10, 5-13

                  

                   Jesús después de haber convivido con sus discípulos les envió al mundo a predicar el Evangelio:

 

“ No toméis el camino de los gentiles, ni entréis en ciudad de samaritano; dirigios mas bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Proclamad a todo el mundo que el Reino de los cielos esta cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios. Gratis lo recibisteis; dadlo gratis. No procuréis dinero, ni oro, ni plata, ni cobre para el camino; ni alforja ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; porque el obrero merece su sustento.

 

                   En la ciudad o pueblo en que entréis informaos de quien hay en el digno, y quedaos allí hasta que salgáis. Al entra en la casa, saludad a las gentes. Si la casa es digna que llegue a ella vuestra paz; mas si no es digna, vuestra paz se volverá a vosotros.”

                  

SALMO

 

Guárdame, oh Dios ,que en ti me refugio, digo a yahveh:”Tú eres mi Señor, mi bien, nada hay fuera de ti”.

Pero ellos dice a los santos de la tierra:”Magnifico, todo mi gozo en ellos”.

Sus ídolos abundan, tras ellos van corriendo, pero no les haré libaciones de sangre. Ni mis labios pronunciaran sus nombres.

Yahveh es la parte de mi herencia y de mi copa, tu aseguras mi suerte: me ha tocado un lote precioso, me encanta mi heredad.

Bendigo al señor que me aconseja, aun de noche me instruye la conciencia.

Me enseñara el camino de la vida, me hartara de gozo en su presencia, de dicha perpetua a tu derecha.

 

 

 

OBJETIVO DEL DIA

 

                   Descubrir cuantas cosas no nos son necesarias y descubrir también el valor de compartir en lo que somos y tenemos.

 

OFRECIMIENTO DEL DIA

 

                   Por todos cuantos sufren carencia de lo necesario para una vida digna y por cuantos siendo felices saben compartir con los demás

 

         

Tema 2:     Peregrinar en austeridad

 

l Situación en nuestro peregrinar

 

¡Un día en el camino da para mucho!

 

l Ideas para centrar el tema

 

Después de dos jornadas de Camino ya tienes experiencia de lo que significa andar con "la casa" a cuestas. Ahora ya "comprendes" por qué insistíamos  en que trajeses sólo lo que pudieras cargar.

 

Buscando en unos papeles hemos encontrado el siguiente testi­monio, fotocopiado del Diario de un Peregrino:

 

"El Camino a Guadalupe lo pisaron y a Guadalupe llegaron los que se atrevieron al despojo y abandono de lo que poseían, indicando así que lo ya adquirido nunca es suficiente. Con el despojo el pere­grino rellena, con la prueba del no tener, el espacio siempre abierto en el interior para ser. A medida que el peregrino descubre que el fin del Camino es su propio fin, degusta que el Camino y su fin es­tán más allá de lo material. Están en el ser y nunca en el tener. Peregrinar se convierte en despojarse de lo que se tiene y en abando­narse a lo que quieran darte. Es andar en gratuidad."

 

Este tema es una de las claves de ir a Guadalupe y al cualquier lugar de peregrinación. Y es una de las cla­ves de ser feliz. Al caminar con lo necesario vamos experimentando que el im­portante soy YO, no la ropa ni las cosas que llevo y que ocultan mi perso­nalidad y me equiparan a los demás que también las llevan. Y voy expe­rimentando que el otro, igualmente, vale por lo que es y no por lo que tiene.

Ahora, desde la propia experiencia, comprendemos como las cosas, las posesiones, la actitud que tomamos ante lo que tenemos y poseemos, pueden en realidad ser caretas que deforman nuestra figura, armaduras que defienden nuestro ser y que adulteran nuestra verdadera realidad.

 

Sólo desde esta experiencia podemos ser capaces de experimentar que despojarse, desnudarse, es un acto de fe.

Un acto de fe en nosotros mismos: Yo valgo, soy un ser capaz de amar y de dejarse amar por lo que soy, independientemente de lo que tenga. Y un acto de fe en el otro: Él vale, es un ser capaz de amar y de ser amado por lo que es; lo que tiene, más bien, me impide, muchas veces, conocerle, amarle.

 

Veamos lo que nos dice el Ideario: Leer nº 13, 4, 12, 14.

 

Siempre andamos por la vida con equipaje. Una mochila para poder meter en ella un montón de cosas que consideramos indispensa­bles para poder presentarnos ante los demás. La mochila no contiene solamente las cosas que tenemos. Sino también las necesi­dades que tenemos, o que nos creamos, y que son parte de nuestro estilo de vida. Pero aquí experimentamos que muchas de esas “cosas” de las que conforman nuestro estilo de vida sobran. ¿Te imaginas cargar todo el día con una televisión? Y pensamos que viviendo sin esa "mochila" no vamos a ser capaces de seguir adelante.

 

Y que, dejando parte de ese peso, vamos más ligeros, nos cansamos menos, y podemos seguir hacia delante. ¡Y no nos pasa nada!. Y además ¡es­tamos más libres! Para poder acercarnos al otro. Al soltar el lastre que nos ata podemos acudir más rápidamente a descubrir al otro. Y si el otro también se ha despojado le veremos tal y como es.

Ves, de nuevo es bien distinto hablar de la austeridad en pura charla de café recostados en un sofá, que aquí. Porque aquí, en el Cami­no, estamos descubriendo las ventajas, lo positivo de la opción por la austeridad. Más aún estamos experimentando su necesidad.

 

Ser peregrino conlleva elegir

La austeridad es una elección. Es una opción de vida

 

El tener cosas, el tren de vida en el que nos montamos, no es algo malo en sí mismo. Puede ser malo para mí si me dificulta caminar hacia la reali­zación de mi persona, y/o si me impide el acercamiento sincero y legal hacia los otros.

 

Una vez más he de elegir. Elegir entre arrastrarme, "pasar", len­tamente, penosamente, agobiado por el peso de las cosas, y dejar que todo ello lastre mi vida, o peregrinar con lo indispensable.

 

El Camino supone elegir vivir con poco. No tenemos aquí todas las comodidades a las que estábamos acostumbrados. Se nos impone, por las circunstancias, el vivir con lo imprescindible, con aquello que podamos cargar. Aunque en esto, hay también mucho margen. Se puede uno buscar los medios para mantener el mismo estilo de vida que en casa, pero ello adulteraría un poco lo que es la peregrinación. Porque se trata de ser capaces de vivir la experiencia de disfrutar con lo imprescindible. Disfrutar con lo que es, y no con lo que se tiene. Y relacionarse y descubrirse desde ahí. Por eso es opción de cada uno en el Camino el buscar disfrutar con lo poco. El ser capaces de vivir una experiencia de no tener todo a nuestro alcance. Ni el capricho, ni lo superfluo. Capaces para vivir con lo necesario. Saber vivir y disfrutar con poco.

 

                   Elegir entre ser turista, que observa las cosas y la vida desde fuera, con el propósito de distraerse, de divertirse, de conocer, de sentirse superior, y que utiliza las cosas y a las personas para su placer; o ser peregri­no, que camina dificultosamente o ágilmente, pero que camina hacia donde quiere con la alegría de compartir su vida y todo lo que tiene con el hermano que camina junto a él y con él.

Vivir austeramente es una opción que un peregrino toma porque se siente peregrinando en comunidad, en fraternidad, y, por ello, lo que desea es compartir su vida con sus hermanos de camino.

 

Es… La aventura de vivir austeramente

 

l Jesús te aconseja: Lectura: Lc 10, 1-12

Misión de los setenta y dos

 

“Algún tiempo después designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde pensaba ir Él. Y les dijo:

 

-La mies es abundante y los braceros pocos; por eso, rogad al dueño que mande braceros a su mies ¡En marcha! Mirad que os mando como corderos entre lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias; y no os paréis a saludar a nadie por el camino. Cuando entréis en una casa, lo primero saludad: “Paz a esta casa”; Sí hay allí gente de paz, la paz que les deseáis se posará sobre ellos; si no, volverá a vosotros. Quedaos en esa casa, comed y bebed de lo que tengan, que el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa. Si entráis en  un pueblo y os reciben bien, comed de lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: ”Ya os llega el reinado de Dios”. Cuando entréis en un pueblo y no os reciban, salid a las calles y decid: ”Hasta el polvo de este pueblo que se nos ha pegado a los pies nos lo limpiamos, ¡Para vosotros! De todos modos, sabed que ya llega el reinado de Dios”. Os digo que el día aquél les será más llevadero a Sodoma que a ese pueblo.”

 

l Preguntas para tu reflexión

 

Estas preguntas te pueden ayudar a reflexionar sobre tu austeri­dad en el Camino. No te quedes sólo en lo que se te dice, pregúntate otras cosas, escríbelas en tu diario para luego exponerlas en el grupo.

-                          Compara la mochila que tienes en el Camino y la mo­chila que uti­lizas en  la vida cotidiana. ¿De qué cosas estoy prescindiendo estos días y no he echado en falta?.

-                          Recapacita: ¿cuántas cosas crees imprescindibles en tu vida y re­sulta que estás viviendo feliz sin ellas?

-                          ¿Qué otras cosas me están llenando?

-                          ¿De qué más cosas puedo aún prescindir, despo­jarme, en estos días, y todavía no lo he hecho?

-                          ¿Estamos siempre pendientes de lo material sin preocuparnos de lo que realmente nos interesa?

-                          ¿Qué estoy dando "de lo mío" en estos días?

-                          ¿Qué más puedo dar?

-                          ¿Qué estoy recibiendo de los demás?

-                          -¿Qué me falta que no he traído?, ¿Cómo puedo recuperarlo?.

 

 

 

FINALIZAR LA JORNADA CON EL REZ0 DEL SANTO ROSARIO

 

 

DÍA TERCERO

 

PEREGRINAR EN SILENCIO

 

ORACIÓN DE LA MAÑANA

 

              Texto bíblico: Gen. 18, 1 – 6

 

              Se le apareció Yahveh en la encina de Mambré estando el sentado a la puerta de su tienda en lo más caluroso del día. Levanto los ojos y vio que había tres individuos parados a su vera. Inmediatamente acudió desde la puerta de la tienda a recibirlos, se postro en tierra y dijo: “Señor mio, si te he caido en gracia no pases de largo cerca de tu servidor. Que traigan un poco de agua, os laváis los pies y os recostáis bajo este árbol, que yo iré a traer un bocado de pan, y repondréis fuerzas. Luego pasareis adelante, que para eso habéis acertado a pasar a la vera de este servidor vuestro”. Dijeron ellos: “Hazlo como has dicho”.

 

SALMO

 

Oh Dios tú eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma esta sedienta de ti;

Mi carne tiene ansia de ti como tierra reseca, agostada, sin agua.

¡Cómo te contemplaba en el Santuario viendo tu fuerza y tu gloria!.

Tu gracia vale mas que la vida, te alabaran mis labios.

Toda mi vida te bendeciré y alzare las manos invocándote.

Me saciare como de enjundia y de manteca, y mis labios te alabaran jubilosos.

En el lecho me acuerdo de ti y velando medito en ti, porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con jubilo; mi alma esta unida a ti, y tu diestra me sostiene.

 

OBJETIVO DEL DIA

 

                   Descubrir la voz de Dios en el silencio y escuchar a través de los sonido de la naturaleza su mensaje.

 

 

OFRECIMIENTO DE ESTE DIA:

         

                   Por todos los que sufren: enfermos, marginados, las victimas de la violencia y de la guerra. Por los conocidos nuestros que sabemos lo están pasando mal...

 

Tema 3:    Peregrinar en silencio

 

l Situación en nuestro peregrinar

 

 Acabamos de realizar la 3ª etapa y vamos a profundizar en el tema del día.

 

¡Un día en el camino da para mucho!

l Ideas para centrar el tema

 

Este tema tiene mucha enjundia, mucho "tomate".  

 

En el camino hay tiempo para todo. Hay ratos para andar, para cantar, para reír, para callar, para decir tonterías y para hablar desde dentro de uno mismo.

 

El camino pretende marcar una experiencia de grupo, pero tam­bién una experiencia personal. Prácticamente es imposible vivir una ex­periencia comunitaria si cada uno no cuida su experiencia personal. Ca­minamos juntos, pero sin perder nuestra originalidad personal.

Todos peregrinamos porque cada uno lo hacemos.

 

¿Pero qué es Peregrinar?. Peregrinar es caminar como extranjero en una tierra desconocida, sentirse extranjero en una tierra extraña. To­dos nos sentimos peregrinos en un mundo que nos desborda y queremos conocerlo, dominarlo para adquirir esa seguridad que necesitamos para ser felices.

 

Tenemos tiempo para todo. También para Conocer el mundo ex­traño en el que vivimos y a los extraños que caminan junto a nosotros.

Peregrinar implica elegir, optar. Elegir entre "ver" o "conocer", en­tre "oír" o "escuchar". Ver y oír distraídamente, sin prestar atención ni interés, encerrado en "mi pequeño mundo", en "mis problemas", en "mis rollos"; o escuchar y conocer para abrirme a lo que me rodea y al que va conmigo, interesándome por todo y por todos, planificando así mi vida.

 

Ser peregrino conlleva elegir

 

Como Peregrino he de optar por escuchar ciertas cosas que no se oyen sin prestar atención. Hay cosas sutiles que no se pueden captar ("oír") en el bullicio del día a día.

 

Hay cosas al peregrinar que necesitan un Silencio especial, una actitud especial para captarlas.

 

Peregrinar puede ponernos en sintonía con experiencias de escu­cha que habitualmente no tenemos. 

 

Veamos lo que nos dice el Ideario: Leer nº  5, 6, 8, 13

 

No es lo mismo oír el Silencio que escucharlo. Al escucharlo po­demos interpretar algo que se nos dice.

 

El Silencio tiene mucho que "decir".

 

- Nos aleja de lo cotidiano, del ruido, del hacer por hacer, del "pasar", de lo "instantáneo", del dejarnos llevar por los acontecimientos, por las cosas y por las personas, es decir, por la vida.

- Nos hace descansar, estar sólo escuchando, olvidándome de todo, dejando atrás nuestros problemas.

- Nos incita a reflexionar sobre lo que hacemos y sobre nuestros sentimientos en cada momento de la vida.

- Gracias a él nos damos cuenta de muchas detalles de nuestra vida que normalmente no percibimos.

- Nos posibilita el descubrir lo hondo de la realidad, el verdadero sen­tido de las cosas. Sacándonos del sin sentido.

- Nos hace profundizar en nosotros mismos y en las demás personas.

- Nos tranquiliza y nos da la paz.

- Nos introduce en la oración, en el encuentro cercano con Dios.

- Es algo muy especial que nunca hay que olvidar, siempre hay que tener un momento de silencio al día.

 

 

El Silencio es una necesidad para el Peregrino. Gracias a él podrá llegar a lo profundo de las experiencias, de las que tiene en el Camino y de las que vive en el día a día de su vida. Únicamente desde ese Silencio (con mayúscula) uno puede llegar a lo profundo de uno mismo. El Silencio es necesario para poder encon­trar dentro de uno mismo lo más original suyo. Lo que más realmente se es. Y esto es importante, no sólo para cada uno, sino para los demás. Por­que el que conoce lo hondo de sí mismo puede hablar a los demás desde dentro, y está capacitado para descubrir, también, lo profundo de los de­más.

 

El silencio es necesario para captar los detalles de tu propia vida y de la de los demás, de lo que pasa a tu alrededor. Aunque parezca curioso te "abre los oídos a una nueva sensibilidad".

 

Y, fundamental para el peregrino, es en el Silencio donde se puede escuchar a Dios. Sólo en él se puede sintonizar la onda de Dios y captar lo que Él nos está transmitiendo. Con él podrá el Peregrino acercarse a la realidad propia y a la de Dios. Es ahí donde uno puede crecer. Para esto ayuda mucho poder escribir un rato. Porque escribir se hace en Silencio, si lo que se intenta escribir es la propia vida y la propia experiencia. Algunos ya tenéis la experiencia de Silencio.

Anímate a emprender …

 

La aventura de peregrinar en silencio

 

Vivir en Silencio es una opción que el peregrino toma porque quiere vivir su vida en profundidad, en hondura. Porque quiere descubrir quién es y quién es el otro.

 

l Jesús te aconseja: Lectura: Mt. 13, 1- 23

 

Es la opción de Jesús. Acuérdate de las veces que en el Evangelio aparece haciendo silencio en su vida. Todas esas veces que se retira a ha­cer oración, a preguntarse por lo que su Padre quiere que haga en su ca­minar.

 

“Aquel día salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Acudió tanta gente, que tuvo que subir a sentarse en una barca; la gente toda se quedó en la playa. Les habló de muchas cosas en parábolas:

 

- Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, unos granos cayeron en la vereda; vinieron los pájaros y se los comieron. Otros cayeron en terreno rocoso, donde apenas tenían tierra; como la tierra no era profunda, brotaron en seguida; pero en cuanto salió el sol se abrasaron y, por falta de raíz, se secaron. Otros cayeron entre zarzas; las zarzas crecieron y los ahogaron. Otros cayeron en tierra buena y dieron grano: unos, ciento; otros sesenta; otros, treinta. ¡Quién tenga oídos, que oiga!

 

Se le acercaron los discípulos y le preguntaron:

 

- ¿Por qué razón les hablas en parábolas?

 

Él les contestó:

 

-Vosotros podéis ya comprender los secretos del Reinado de Dios, ellos, en cambio, no pueden: y al que produce se le dará hasta que le sobre, mientras él que no produce se le quitará hasta lo que tiene. Por esa razón les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Se cumple en ellos la profecía de Isaías.

 

Por mucho que oigáis no entenderéis, por mucho que miréis no veréis, porque está embotada la mente de este pueblo. Son duros de oído, han cerrado los ojos para no ver con los ojos ni oír con los oídos ni entender con la mente ni convertirse para que yo  los cure. (Is. 6,9-10)

 

¡Dichosos, en cambio, vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen! Pues os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que, veis vosotros, y no lo vieron, y oír lo que oís vosotros, y no lo oyeron.

Escuchad ahora vosotros la parábola del sembrador: Siempre que uno escucha el mensaje del Reino y no lo entiende, viene el Malo y se lleva lo sembrado en su corazón; eso es “lo sembrado en la vereda”. “lo sembrado en terreno rocoso” es ése que escucha el mensaje y lo acepta en seguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y en cuanto surge una dificultad o persecución por el mensaje, falla. ”lo sembrado entre zarzas” es ése que escucha el mensaje, pero el agobio de esta vida y la seducción de la riqueza lo ahogan y se queda estéril. “Lo sembrado en tierra buena” es ése que escucha el mensaje y lo entiende; ése sí da fruto y produce en un caso ciento, en otro sesenta, en otro treinta.”

 

Él mismo nos dice que nosotros podemos comprender los secretos del Reino de Dios: "¡Dichosos vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen!" .

 

Esa es su propuesta para ser felices. Vivir viendo y oyendo, gracias al silencio, todo lo que Dios quiere enseñarnos. Y es que para un Cris­tiano sólo se puede vivir sólo se puede llegar a Dios, desde y en el Silencio al igual que Jesús.

 

 

l Preguntas para tu reflexión

 

Estas preguntas te pueden ayudar a reflexionar sobre tu opción por hacer Silencio, por Escuchar en el Camino. No te quedes sólo en lo que se te dice, pregúntate otras cosas, escríbelas en tu diario para luego exponerlas en el grupo.

 

- ¿Qué es para mí el silencio?

- ¿Qué experiencias de Silencio tengo en mi vida normal?

- ¿Qué importancia tiene para mí el Silencio?.

- ¿Qué me inspira y qué descubro en el Silencio?. ¿Comunica algo el Silencio?. Concreta tu respuesta.

- ¿Tengo muchos ratos de silencio para reflexionar?

- ¿Te ayuda?. Concreta tu respuesta

- ¿Tengo experiencia de Diario?, ¿en qué me ayuda?

- ¿Cómo llevo el Diario del Camino?, ¿En qué tiempos suelo ha­cerlo?, ¿Qué me ha hecho descubrir?.

 

l Puesta en común

 

 

EL PASEO DE LOS SENTIDOS

 

                  

Muchas veces en nuestra vida cotidiana no nos damos cuenta de que lo que nos mantiene en constante contacto con el exterior son nuestros sentidos: oído, vista, gusto, olfato y tacto. Gracias a ellos percibimos el mundo que nos rodea. Son real­mente útiles y necesarios.

                  

 Pues bien, con motivo del tema que nos ocupa en esta etapa, vamos a hacer uso de ellos. Pero de una manera un poco especial. Vamos a estar andando durante un determinado tiempo en completo silencio, de manera que podamos disfrutar de todo lo que nos rodea.

Es un ejercicio muy relajante y que te ayuda a mirar un poco dentro de ti mismo: tus problemas, tus inquietudes,… A re­flexionar un poco sobre como va el Camino, acercarte un poquito a Dios. Como tú quieras.

                  

 No debes preocuparte por el tiempo. Ya diremos cuando se puede hablar. Pero si alguien quiere continuar en silencio puede hacerlo.

                  

Algunos de vosotros ya habéis realizado esta experiencia alguna vez, otros es la primera vez que la tienen. Luego cuando lleguemos a la meta de hoy puedes anotar en tu Diario alguna cosa que ha­yas descubierto, y luego podrás comentarla en la reflexión final.

 

 

                  

                  

 

 

 

 

 

FINALIZAR LA JORNADA CON EL REZO DEL ROSARIO

 

DÍA CUARTO:

 

Peregrinar en servicio

 

ORACIÓN DE LA MAÑANA:

Texto bíblico: Lc. 1, 39 - 45

 

              En aquellos días, Maria se puso en camino y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entro en casa de Zacarías y saludo a Isabel. En cuanto oyó Isabel el saludo de Maria, salto de gozo el niño en su seno, Isabel quedo llena del Espíritu Santo y exclamo a gritos: “Bendita tu entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de donde a mí que venga a verme la madre de mi Señor?. Porque apenas llego a mis oídos la voz de tu saludo, salto de gozo el niño en mi seno. ¡ Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!”.

 

SALMO

 

En ti Yahveh, me cobijo. Nunca quede defraudado.

Líbrame conforme a tu justicia, tiende a mí tu oído, date prisa

Sé mi roca de refugio, alcázar donde me salve

Pues tú eres mi peña y mi alcazar, por tu nombre me guías y diriges.

Sácame de la red que me han tendido, pues tú eres mi refugio;

En tus manos abandono mi vida, y me libra, Yahveh, Dios fiel.

Detestas a los que veneran ídolos, pero yo confío en Yahveh.

Me alegrare y celebrare tu amor, pues te has fijado en mi aflicción.

Conoces las angustias que me ahogan; no me entregas en mano del enemigo, has puesto mis pies en campo abierto.

Ten piedad de mi Yahveh, que estoy en apuros.

La pena debilita mis ojos, mi garganta y mis entrañas;

Mi vida se consume en aflicción y en suspiro mis años;

Sucumbe mi vigor a la miseria, mis huesos pierden fuerzas.

Pero yo en ti confío, Yahveh, me digo: “Tú eres mi Dios”.

 

             

 

 

OBJETIVO DE ESTE DIA

 

                    Estar dispuestos a descubrir el valor del servicio y servir a cuantos  lo necesite.

 

OFRECIMIENTO DE ESTE DIA

                   Por todos los últimos y excluidos de este mundo.

 

Tema 4:      Peregrinar en servicio

 

l Situación en nuestro peregrinar

 

Terminada la Cuarta etapa reflexionaremos sobre el tema del día.

¿Pero etapa de qué?.

¡Un día en el camino da para mucho!

 

l Ideas para centrar el tema

 

Alguna veces cuando hemos preguntado qué es peregrinar nos sa­len las imágenes aventureras.

 

Cuando pensamos en ir andando 100 Km. nos asalta la sensación de que vamos a ser partícipes de una gran aventura.

 

Las aventuras no están exentas de riesgos, de molestias, de peli­gros...

 

Saber enfrentarse a ese clima de in­seguridad es saber afrontar la aventura.

 

Pero no todas las aventu­ras son evidentes, son claras. No siempre la aventura está delan­te de nosotros. A veces, para descubrir lo que de aventura puede tener una etapa del Camino, hay que fijarse mucho, estar con los ojos abiertos y la sensibilidad despierta. Puede ser que, si no va­mos con esa mentalidad, nos perdamos la aventura...

 

El Camino se puede hacer de muchas maneras. Se puede hacer de manera individual, únicamente con tus amigos o con un grupo más grande.

 

Las posibilidades son diversas.

 

El contacto con la gente nos pone en la situación de tener que responder ante sus demandas y necesidades. Y, también, tener que asumir que el grupo responde de tus propias demandas y necesidades. El trato con los demás nos lleva a tener que responder de alguna manera.

 

Y hay una aventura que no es muy clara, que no es fácil de captar, de comprender y de vivir. Solamente algunos privilegiados la han descu­bierto, la han vivido y la han gozado.

 

Es …La aventura de vivir sir­viendo

 

Veamos lo que nos dice el Ideario: Leer nº 1, 5, 7, 10, 14.

 

 

Probablemente el tema del servicio nos suena a un tópico del que hemos hablado muchas veces. ¡Palabras, palabras, y nada más que pala­bras!.            

 

Pero es muy diferente tratarlo sentados ante una cerveza a con­si­derarlo mientras se peregrina. Peregrinando adquiere una dimensión cualitativamente diferente: la posibilidad y la necesidad de practicarlo.

 

 - La posibilidad: hay muchas cosas que hacer para facilitar la vida al grupo, a la comunidad.

 - La necesidad: o hay alguien que hace las cosas o se quedan sin hacer. Mientras que peregrinas nadie te va a hacer las cosas …, la vida se compli­ca. Dependes de los demás.

 

De nuevo nos sale lo que decíamos ayer: 

 

Ser peregrino conlleva elegir

 

El servir es una elección.

 

Elegir peregrinar en egoísmo, en cerrazón, haciendo sólo lo que me afecta a mí. Lo curioso es que TODO me afecta. O en servicio, buscando qué hacer para que los demás estén a gusto, más descansados. Creando un clima de bienestar y de alegría.

Vivir sirviendo es una opción que un peregrino toma porque se siente peregrinando en comunidad, en fraternidad.

 

Es la opción de Jesús y María. Acuérdate de la Última Cena: Jesús se pone a lavar los pies. Acuérdate de Maria en casa de la prima Isabel.

 

Era el servicio a los demás para que se sintieran acogidos, a gusto, y con los pies frescos después del camino y antes de comer.

 

Esa es su propuesta para ser felices. Vivir "lavando los pies", y ayudando a los demás. Y es que para un Cristiano sólo se puede vivir sirviendo como Jesús y Maria.

 

l Jesús te aconseja: Lectura: Jn. 13, 1- 20

 

“Era antes de Pascua. Sabía Jesús que había llegado para Él la  hora de pasar de este mundo al Padre; había amado a los suyos que vivían en el mundo y los amó hasta el extremo.

 

Estaban cenando. El diablo le había metido ya en la cabeza a Judas, hijo de Simón Iscariote, entregar a Jesús. Jesús, sabiendo que el Padre le había puesto todo en su mano, y sabiendo que había venido de Dios y que Dios volvía, se levantó de la mesa, se quitó el manto y se ciñó una toalla; echó agua en una jofaina y se puso a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que llevaba ceñida. Al llegar a Simón Pedro éste le dijo:

-Señor, ¿Tú lavarme los pies a mí?

 

Jesús le replicó:

-Lo que yo estoy haciendo no lo entiendes ahora; lo comprenderás más tarde.

 

Replicó Pedro:

¿Lavarme Tú los pies? Jamás.  

 

Jesús le contestó:

-Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies; está limpio todo. También  vosotros estáis limpios, aunque no todos.

(Dijo que no todos estaban limpios, porque sabía quién lo iba a entregar)

 

Cuando acabó de lavarles los pies se puso otra vez  el manto y les dijo:

-¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis Maestro y Señor, y con razón, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pie, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros, porque os he dado ejemplo para que hagáis vosotros lo mismo que yo he hecho. Sí, os lo aseguro: Un criado no es más que su amo ni un enviado más que el que lo envía. ¿Lo sabéis? Pues dichosos vosotros si lo cumplís.

 

No lo digo por todos vosotros; yo sé bien a quiénes elegí, pero tiene que cumplirse la Escritura: “El que come de mi pan me ha puesto la zancadilla”. Os lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis que yo soy el que soy. Sí, os lo aseguro: quien me recibe a mí, recibe al que me ha enviado.”

 

l Preguntas para tu reflexión

 

Estas preguntas te pueden ayudar a reflexionar sobre tu opción por servir en el Camino. No te quedes sólo en lo que se te dice, pregúntate otras cosas.

 

- ¿Qué es para mí servir? ¿Qué experiencias de servicio tengo en mi vida?

 

-  Qué me sugiere la frase... "Se puede vivir a mesa puesta o vivir poniendo la mesa"

 

- ¿He experimentado alguna vez eso que llaman  "la alegría de ser­vir"?

- ¿Quién me sirve a mi? ¿A quién sirvo yo?

 

- ¿Me siento servido o servidor? ¿Cómo sirvo?

 

- ¿Sirvo esperando una recompensa o lo hago sin esperar nada a cambio?

 

- ¿Cuando me dan algo lo sé agradecer?

 

- ¿Qué me ayuda y qué no para tener una actitud de servicio?

 

- ¿Sabes vivir sirviendo?

 

-  Aunque llevemos sólo cuatro días, ¿crees realmente que hay un am­biente de servicio?

 

- ¿Cómo concretaría mi servicio mientras peregrino?, ¿y en mi ciudad?, ¿y en mi casa?, ¿y en el colegio?, ¿y durante el ve­rano?...

 

l Puesta en común

 

 

FINALIZAR LA JORNADA CON EL REZO DEL ROSARIO