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No es de aquí su paz

Publicado el 30/04/2016

[Oficina de Servicios Pastorales del Real Monasterio]

El tiempo pascual. Los cincuenta días que van desde el domingo de Resurrección hasta el domingo de Pentecostés han de ser celebrados con alegría y exultación como si se tratase de un solo y único día festivo, más aún, como “un gran domingo”. Estos son los días en los que principalmente se canta el Aleluya. Los domingos de este tiempo son tenidos como domingos de Pascua y, después del domingo de Resurrección, son denominados domingo II, III, IV, V, VI, VII de Pascua; el domingo de Pentecostés clausura este sagrado tiempo de cincuenta días. Los ocho primeros días del tiempo pascual constituyen la octava de Pascua y se celebran como solemnidades del Señor. (NUAL 22-24) El color propio del Tiempo Pascual es el blanco. 

¡Es Pascua! Ésta es nuestra fiesta

1. Lecturas del VI Domingo de Pascua

[Año C: Hechos de los Apóstoles 15, 1-2. 22-29; Apocalipsis 21, 10-14. 22-23; Juan 14, 23-29].

Apóstol: “Hemos decido, el Espíritu Santo y nosotros, no imponeros más cargas que las indispensables: que no os contaminéis con la idolatría, que no comáis sangre ni animales estrangulados y que os abstengáis de la fornicación”.

Evangelio: “El que me ama guardará mi palabra y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. La Paz os dejo, mi Paz os doy: No os la doy como la da le mundo “.

2. Meditación

1.- Jesús está reunido con sus discípulos. Sabe de la marcha inminente a la gloria del Padre. En la despedida les deja su testamento: la presencia de su estilo de vida, de su salvación en los gestos y frases que pronuncia al partir y repartir el pan y beber el vino de una misma copa. A continuación, les asegura que no les dejará solos para que el mundo del mal no los seduzca. El Padre enviará el Espíritu  que mantendrá a Jesús vivo entre ellos; y  hará posible que la relación con él no se deteriore en su nueva dimensión de resucitado. Es más: los discípulos se fortalecerán ante todo el mundo por el poder que les dará dicho Espíritu. El Espíritu los transforma, según la vida de Jesús, para que puedan ser testigos de sus valores en todas las culturas. Jesús asciende a la gloria divina, y el Señor, por su Espíritu, hará que la presencia de su Hijo no desaparezca jamás. Este es el convencimiento que tenemos todos los cristianos, como sucesores de sus discípulos, formando parte de su comunidad, de la iglesia cristiana.

2.- La presencia de Jesús llegará a todas las naciones gracias al poder del Espíritu que nos infundirá la fuerza necesaria a los que formamos su comunidad. Somos testigos de la historia de Jesús a lo largo y ancho del espacio y del tiempo. Recibimos el Espíritu para cumplir los mandamientos de Jesús, porque él vivirá en la historia en la medida en que sigamos sus huellas, caminemos en la vida con la bondad servicial que recibimos del Padre y de Jesús. Nosotros no recibimos el Espíritu en la confirmación, en nuestra casa, para después trabajar en un país diferente formando cada uno una iglesia diferente. Recibimos el Espíritu en comunidad eclesial para fortalecer la pertenencia común a la fraternidad que Jesús formalizó en su misión en Galilea. Y ello solo es posible ahora, en nuestra vida, si situamos de nuevo a Jesús en nuestro corazón para que se imponga su estilo de vida en nuestras familias, en nuestras parroquias, en nuestras comunidades cristianas y religiosas. El Espíritu nos reúne para que formemos una comunidad; es decir, establezcamos unas relaciones de amor. Y después, marchemos a proclamar la Resurrección en nombre del Señor en cuanto pertenecientes a una misma comunidad, a una misma Iglesia.

3.- Nosotros, como seguidores de Jesús, sabemos que estamos vinculados a una misma comunidad porque obedecemos y cumplimos el mandamiento de su amor y recibimos su paz. Andamos los cristianos por la vida sabiéndonos amados por el Padre y el Hijo. El mundo sabe que Jesús vive en la historia humana porque nos amamos, porque somos testigos y llevamos su amor sin límites a las personas que no aman, que se sientes solas. Y Jesús vive porque tenemos paz y la comunicamos. El Espíritu transmite dicho amor y paz. La relación de amor y de paz del Espíritu es una fuerza que poseemos para no cansarnos en la donación del amor gratuito y libre a todos los que nos necesitan, y en la  lucha por una vida más justa para todos los que sufren la violencia o son esclavos de otros hombres y de vicios inconfesables. Y solo ese amor y paz del Padre y del Hijo revela la corriente de amor que crea, rehace la vida y la lleva al límite para que la recoja el Señor y le dé la salvación eterna.

 Fray Francisco Martínez Fresneda, ofm [http://fresnedaofm.blogspot.com.es/]

3. Contemplación

La última lección del curso

Él era un profesor estricto, pero también justo y comprensivo. Al fin de curso, mientras recogía sus libros, se le acercó un alumno y le dijo: –“Profesor, me alegra haber terminado las clases porque no tendré que escuchar sus tonterías y ver su cara aburrida”.

El alumno, erguido, esperaba la respuesta airada de su profesor. Pero, ante su asombro, el hombre le respondió:–“Cuando alguien te ofrece algo que no quieres, ¿lo recibes?“Por supuesto que no”, respondió el alumno, sorprendido. –“Bueno, prosiguió el profesor, cuando alguien intenta ofenderme o decirme algo desagradable, está ofreciéndome algo. En tu caso es una emoción de rabia y rencor que puedo decidir no aceptar. Si yo me siento ofendido o me pongo furioso estaré aceptando tu regalo, y yo prefiero regalarme mi serenidad. Amigo, prosiguió el profesor, la vida nos da la oportunidad de amargarnos o de ser felices. Tu rabia pasará, pero no trates de dejarla conmigo porque no me interesa. Yo no puedo controlar lo que hay en tu corazón, pero de mí depende lo que yo cargo en el mío”.

 Fray Francisco Arias Marcelo, ofm [Santa María de Guadalupe, Córdoba]

Agenda del Santuario

 
 

La Oficina de Información del Real Monasterio comunica que a la Misa de Peregrinos del domingo de Pascua, 1 de mayo (12 de la mañana), acudirán muchos devotos de toda España a honrar a la Madre del Señor manifestada en Guadalupe y a ganar la Indulgencia Plenaria del Año Santo y del Jubileo de la Misericordia. La Comunidad franciscana desea a todos una agradable estancia entre nosotros, cargada de dones espirituales. Conviene, no obstante, que las peregrinaciones que deseen celebrar en la basílica o en la cripta del camarín,  reserven día y hora por correo electrónico: rmsmguadalupe@planalfa.es.

Horario de Misas en la Basílica de Guadalupe
  • Días laborables: 12:00 (Misa de Peregrinos) y 20:00.
  • Domingos y días de precepto: 11:00, (12:00, Misa de Peregrinos), 13:00 y 20:00.
  1. Antes de la misa diaria de Peregrinos y de todas las misas de domingos y festivos encontrará confesores disponibles.
  2. Todos los días del año se reza el Ángelus o Regina Coeli, y media hora antes de la misa vespertina, el Rosario Mariano.
  3. Todos los jueves del curso pastoral, media hora antes de la misa vespertina, la Comunidad y los demás fieles tiene adoración eucarística y rezo de Vísperas.
El día 5 de septiembre se abrió la Puerta del Perdón y el Año Santo Guadalupense

MUÉSTRANOS A JESÚS

El Arzobispo Primado ha dispuesto que la basílica de Guadalupe sea templo jubilar de la Misericordia

Misericordiosos como el Padre

Categoría : Lectio dominical
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