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Cristo, nuestro alimento

Publicado el 28/05/2016

[Oficina de Servicios Pastorales del Real Monasterio]

 Fuera de los tiempos que poseen su característica propia, quedan en el ciclo anual, 33 ó 34 semanas en que no se celebra ningún aspecto particular del Misterio de Cristo. Con todo, también se celebra en ellas el mismo Misterio de Cristo en su plenitud, especialmente el domingo. Este período se llama Tiempo «durante el año» [o Tiempo Ordinario]. El Tiempo «durante el año» comienza el lunes siguiente al domingo que cae después del 6 de enero y se continúa hasta el martes anterior a la Cuaresma, inclusive: comienza nuevamente el lunes después del domingo de Pentecostés y se acaba antes de las primeras vísperas del primer domingo de Adviento. Por esta causa, se usa una serie de formularios para los domingos y ferias de este tiempo, que se encontrarán en el Misal y en la Liturgia de las Horas. (NUAL. núm. 43-44)

1. Lecturas del Domingo IX: Corpus Christi

[Año C: Génesis 14, 18-20; Corintios 11, 23-26; Lucas 9, 11b-17].

Apóstol: “Cada vez que coméis de este pan y bebéis de la copa, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva”.

Evangelio: “Jesús contestó: –Dadles vosotros de comer. Ellos replicaron: –No tenemos más que cinco panes y dos peces… Él, tomó los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se lo dio a los discípulos para que lo sirvieran a la gente. Comieron todos y se saciaron, y sobraron doce cestos “.

2. Meditación

1.- Texto. La multiplicación de los panes y los peces es una imagen festiva, como la del banquete de los tiempos mesiánicos en el que el pueblo disfrutará la salvación definitiva adornada con toda clase de bienes con un ambiente de libertad. La multitud no es una masa anónima; son personas elegidas y queridas por Dios, que se reúnen alrededor de Jesús para aprender y para compartir la vida simbolizada en la comida y expresada en el sentido de pertenencia a un mismo pueblo. Los gestos y palabras de Jesús evocan el rito que el padre de familia hace mientras parte el pan en la comida. Es una oración en la que se suele incluir la acción de gracias, la bendición y la alabanza, en las que actúa la relación de Dios a los hombres y de los hombres a Dios a partir y con ocasión de las cosas y acciones que mantienen y defienden la vida humana. Y había tal cantidad, que comieron todos, se saciaron y hasta sobró pan. El dato señala la magnitud del milagro y, lo que es más importante, la participación en la mesa de Jesús de toda clase de gente; todo el mundo tiene cabida, sea de la condición que fuere. Es la dimensión universal del Dios del Reino, en la que a todos se les ofrece la enseñanza y el pan; es decir, la vida.

2.- Mensaje. Jesús alimenta la vida humana porque ha vivido y se ha entregado hasta la muerte en cruz por sus hermanos. El servicio, como la máxima expresión del amor del Señor a sus criaturas, lo ha llevado Jesús hasta el extremo, y es su señal de identidad y la de sus seguidores en medio de todas las culturas que ha generado la humanidad a lo largo del tiempo. Nosotros, bautizados en su nombre, comiendo su carne y bebiendo su sangre, continuamos la obra salvadora del Señor en Jesús, en la medida en que generamos vida, la defendemos y la llevamos a su plenitud. Este amor que se entrega hasta el límite de dar la vida, es el que celebramos cada segundo, cada minuto, cada hora, cada día en todas las partes del mundo. De esta forma, los cristianos nunca podremos olvidar, y todos los demás hombres podrán un día comprender, que la vida está en servirla por entero (cuerpo y sangre) a todos, como Jesús.

3. Acción. El tesoro que guarda la iglesia es la Eucaristía. Ella es su centro y culmen de relación con Dios y con todos los hombres. Porque la Eucaristía es Jesús como Palabra del Señor encarnada (cf. Jn 1,14), la que escuchamos como alimento de nuestra vida. La Eucaristía es hacer presente el sentido de vida de Jesús, que da su vida por sus amigos (cf. Jn 15,9-17). Y hacemos memoria de ello y lo celebramos. Unimos a Jesús nuestros gestos, nuestros actos, nuestras actitudes que favorecen la vida de los demás, y, a la vez, en la Eucaristía reconocemos, fortalecemos y pedimos que se siga ampliando nuestro servicio para beneficio de nuestros familiares, de nuestros amigos, de nuestras funciones sociales. Cuando adoramos al Santísimo estamos adorando al Señor que no duda en dar a su Hijo para que vivamos. Cuando tenemos la forma consagrada ante nosotros, estamos adorando a Jesús que nos enseñó a vivir y a morir por amor. Cuando exponemos la Custodia que contiene el pan consagrado estamos reconociéndolo como salido de las manos del Señor, y con el vino, también como fruto de la tierra y del trabajo de los hombres.

 Fray Francisco Martínez Fresneda, ofm [http://fresnedaofm.es/]

3. Contemplación

Sopa de piedras

Un soldado herido buscaba de comer. Llegó a un pueblo y llamó a una casa. Le abrió una mujer: –¿Podríais atender a un pobre soldado, herido de guerra? — ¿No sabéis que en este pueblo pasamos hambre y mil-y-una necesidades? ¡Lo poco que tenemos es para nuestros hijos! El soldado probó en todas las casas, pero la respuesta siempre fue ¡NO! A punto de marchar del pueblo, sintió las voces de unas jóvenes. El soldado tuvo una buena idea.

- ¡Hola, chicas! Os puedo hacer una sopa de piedras buenísima.– ¿Una sopa de piedras? -se rieron ellas. ¿Cómo harás la sopa? – ¿Lo queréis ver? Venid a la plaza y os enseñaré a hacerla. Las chicas lo seguían dispuestas a tomarle el pelo.– ¡Primero necesito una olla grande! – ¡En casa tengo una! -dijo la chica más risueña.

Llenó la olla con agua, puso la piedra y tras probar, dijo:– ¡Buena, muy buena! Pero quizás falta un punto de sal… – Yo te la traeré – dijo una de las chicas. Cuando pasó un rato, la volvió a probar y dijo: – Le faltaría… un poco de tomate. Y así les fue pidiendo un poco de cebolla, un poco de patata, un poco de pollo,  un poco de zanahoria, un poco de …

El olor llegó a las casas y la gente, con hambre, salía de sus casas con un plato en la mano. El soldado les ponía caldo. Todo el mundo comió. Todas las familias habían aprendido que compartiendo lo poco que tenían podían tirar adelante. –Quédate con nosotros, por favor –le pedía la gente del pueblo. –Gracias pero he de ir a otros pueblos. Hay gente que todavía no ha aprendido a compartir.

Que el buen soldado llegue a todos los rincones de la tierra.

Fray Francisco Arias Marcelo, ofm [Santa María de Guadalupe-Córdoba]

Agenda del Santuario

 
 
 

La Oficina de Información del Real Monasterio comunica que a la Misa de Peregrinos y procesión del domingo, 29 de mayo (11 de la mañana), acudirán muchos devotos de toda España a honrar a la Madre del Señor manifestada en Guadalupe y a ganar la Indulgencia Plenaria del Año Santo y del Jubileo de la Misericordia. La Comunidad franciscana desea a todos una agradable estancia entre nosotros, cargada de dones espirituales. Conviene, no obstante, que las peregrinaciones que deseen celebrar en la basílica o en la cripta del camarín,  reserven día y hora por correo electrónico: rmsmguadalupe@planalfa.es.

Horario de Misas en la Basílica de Guadalupe
  • Días laborables: 12:00 (Misa de Peregrinos) y 20:00.
  • Domingos y días de precepto: 11:00, (12:00, Misa de Peregrinos), 13:00 y 20:00.
  1. Antes de la misa diaria de Peregrinos y de todas las misas de domingos y festivos encontrará confesores disponibles.
  2. Todos los días del año se reza el Ángelus o Regina Coeli, y media hora antes de la misa vespertina, el Rosario Mariano.
  3. Todos los jueves del curso pastoral, media hora antes de la misa vespertina, la Comunidad y los demás fieles tiene adoración eucarística y rezo de Vísperas.
El día 5 de septiembre se abrió la Puerta del Perdón y el Año Santo Guadalupense

MUÉSTRANOS A JESÚS

El Arzobispo Primado ha dispuesto que la basílica de Guadalupe sea templo jubilar de la Misericordia

Misericordiosos como el Padre

Categoría : Lectio dominical
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