Noticias

[Oficina de Servicios Pastorales del Real Monasterio]

Ésta es la Pascua de la Nueva Alianza

“Los cincuenta días que van desde el domingo de Resurrección hasta el domingo de Pentecostés han de ser celebrados con alegría y exultación, como si se tratase de un solo y único día festivo, más aún, como un gran domingo. Los ocho primeros días del tiempo pascual constituyen la octava de Pascua y se celebran como solemnidades del Señor”. NUALC, núm. 22. 24.

1. Lecturas del Domingo IV de Pascua

[Ciclo B: Hechos 4, 8-12; 1 Juan  3, 1-2; Juan 10, 11-18].

Hechos de los Apóstoles: “Jesús es la piedra que desechasteis vosotros, los arquitectos, y que se ha convertido en piedra angular; ninguno puede salvarse y, bajo el cielo, no se nos ha dado otro nombre que pueda salvarnos”.

Evangelio: “Yo soy el buen pastor, que conozco a las mías y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas. Tengo, además, otras que no son de este redil; también a ésas las tengo que traer. y escucharán mi voz y habrá un solo rebaño, un solo Pastor “.

 

2. Meditación

 1.- Dios. Los cristianos no somos creyentes que podamos dirigirnos a Dios directamente. No podemos puentear a Jesús, que es «el camino, la verdad, la vida» (Juan 14,6). De Jesús nos viene la verdadera y definitiva imagen del Señor, como Padre y Madre,  pleno de amor misericordioso. Es la bondad que le inclina de una manera natural hacia nuestra vida. Por eso el Señor es como un Pastor que sale a buscar la oveja extraviada, y hasta que no la encuentra recorre todos los lugares del mundo (Lucas 15,3-7). Y esto es así, porque toda la creación forma parte de sus entrañas, de su corazón, y somos objeto de su amor. Dios no es un Ser indiferente a los devaneos y tensiones como traiciones que sufrimos o hacemos a los demás. Dios sufre y padece con nosotros, con lo que nos sucede a nosotros, y nos lleva por caminos seguros cuando nos perdemos ante la multitud de voces que escuchamos cada día por todos los medios. Él es el centro de la vida cristiana, de cada cristiano y de la comunidad. A él le reconocemos como único Señor cuando nos habla. Porque nos conoce personalmente y nos ama uno a uno, tal y como somos; y por eso le seguimos.  Él va delante de todos, hace que conozcamos su voz y le sigamos por las sendas llanas y los pedregales de la vida. No está en el despacho para que vayamos a él. Él está en la familia, en la oficina con nuestros compañeros, en el coche cuando viajamos, en el parque cuando paseamos, en el pobre cuando nos lo cruzamos.

 2.- La fraternidad. Nosotros podemos acercarnos a Jesús, y por medio de Jesús a Dios, si pertenecemos a su rebaño. Y sabemos que pertenecemos a su rebaño si formamos una familia, si entramos a la comunidad eclesial, si estamos vinculados a una comunidad cristiana para servir a los necesitados, si estamos integrados en una organización para ayudar a los pobres . Y es en la comunidad donde estamos seguros que el Señor se nos da y nos da el alimento necesario para saber cuál es nuestro sentido de vida y la fuerza para llevarlo a cabo. Las comunidades eclesiales, la familia y la fraternidad religiosa tienen pastores que canalizan la bondad del rebaño y ponen el común todos los valores que posee cada oveja para el bien de todos. Los humanos y los creyentes necesitamos de los pastores para que dirijan nuestras vidas por el camino del bien, un camino que por fuerza debe terminar en una plaza donde entren en comunicación todas las virtudes que lleva cada persona en su corazón y está desarrollando en su vida. Un pastor que no busque la relación y la unión de las ovejas  sólo piensan en sí mismo y cómo le aprovechan los bienes ajenos para sus intereses. Debemos fijarnos en Jesús: él facilita que podamos reconocernos como hermanos y dirigirnos a Dios como Padre.

 3.- El hombre. El cristianismo no es una cuestión de obediencia a la ley, por buena que sea, para sentirnos dentro de ella y, por consiguiente, participantes de la salvación divina que transmite. Jesús no es la ley. Es una vida, con un sentido que hace presente el reino de amor misericordioso del Señor. A Jesús hay que seguirlo en su estilo de vida e identificarse con ella. Nos lo enseña San Pablo con mucha claridad: «Estoy crucificado con Cristo; vivo, pero no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí. Y mi vida de ahora en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí» (Gálatas 2,20). Jesús es el buen Pastor que entrega su vida por nosotros para que tengamos vida abundante. Y nosotros debemos orientar dicha entrega de Jesús al servicio de los hermanos. No podemos robarles la vida que él nos da constantemente y esconder su sentido en nuestras actitudes en la relación con los demás. El Señor es el buen Pastor que va en busca de la oveja perdida; Jesús es el buen Pastor que da la vida por sus ovejas para que puedan vivir; cada uno de nosotros somos pastores que testimoniamos que el Señor y Jesús son así.

 Fray Francisco Martínez Fresneda, ofm [http://fresnedaofm.blogspot.com.es/2015/]

 3. Contemplación

El príncipe que aprendió lo que no se puede enseñar

Un rey envió a su hijo al maestro para que lo formase en ciencia y en verdad. El maestro le dijo:— Hay cosas que no se pueden enseñar. Sólo se pueden indicar. Mira, toma esas cuatrocientas cabezas de ganado, vacas, bueyes, ovejas, cabras…, llévalas al bosque profundo donde nadie llega, cuídalas en silencio, y cuando las cuatrocientas sean mil, vuelve a mí.

El muchacho partió, escogió el lugar y quedó en solitario apacentando el ganado. Se aburrió, se desesperó, se calmó, se encontró. El silencio apagó las palabras y acalló el pensamiento. Su ser entero se sintió uno con la naturaleza y los árboles y los prados y el ganado y la vida. Aprendió lo que no se podía enseñar. Vio lo que no se podía leer. Sintió lo que no se podía expresar. Se olvidó de contar el ganado, y de por qué estaba allí. Alcanzó la iluminación.

 Un día, los mugidos del ganado le hicieron caer en la cuenta de que ya no cabían en el valle. Eran ya más de mil. Sonrió al recordar la misión que le había llevado allí. Recogió el ganado y lo pastoreó sin prisas hacia la morada del maestro. Al ver al maestro, el discípulo se inclinó profundamente ante él. Y el maestro, con la misma elegante generosidad, se inclinó profundamente ante el discípulo.

 Por fin, había aprendido lo que no se puede enseñar.

Recogido por Fray Francisco Arias Marcelo, ofm  [Parroquia Santa María de Guadalupe (Córdoba)]

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor; pero más que nunca en este día en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado. Porque has constituido a tu Hijo Pontífice de la alianza nueva y eterna por la unción del Espíritu Santo, y determinaste, en tu designio salvífico, perpetuar en la Iglesia su único sacerdocio. Él no sólo confiere el honor del sacerdocio real a todo su pueblo santo, sino también, con amor de hermano, elige a hombres de este pueblo, para que, por la imposición de las manos, participen de su sagrada misión [Prefacio de la Misa crismal].

Agenda del Santuario

 
Reina del cielo, alégrate, Aleluya,
porque el Señor, a quien has merecido llevar, Aleluya,
ha resucitado según su palabra, Aleluya.
Ruega al Señor por nosotros, Aleluya.
Goza y alégrate, Virgen María, Aleluya.
Porque ha resucitado el Señor. Aleluya.
 

La Oficina de Información del Real Monasterio comunica que a la Misa de Peregrinos del domingo IV de Pascua, 19 de abril (12 de la mañana), acudirán muchos devotos de toda España a honrar a la Madre del Señor manifestada en Guadalupe y cantará la Coral Santa Marina, de Valverde de Mérida. También recibiremos a una peregrinación de Pozuelo de Alarcón (Madrid) y otra de la Hermandad del Rocío, de Badajoz.  A todos deseamos una gozosa y santa Pascua y una agradable estancia entre nosotros cargada de dones espirituales. Conviene, no obstante, que las peregrinaciones que deseen celebrar en la basílica o en la cripta del camarín,  reserven día y hora por correo electrónico: rmsmguadalupe@planalfa.es.

El último número de la revista GUADALUPE, decana de las revistas de Extremadura, puede leerse desde hace días en la pestaña “revista” de esta página electrónica. Pero, si se suscribe a ella, la recibirá en casa, la leerá y consultará más cómodamente y… nos ayudará a crecer.  Nacimos por Ella. ¡Ayúdanos a crecer!

Horario de Misas en la Basílica de Guadalupe
  • Días laborables: 9:00, 12:00 (Misa de Peregrinos) y 20:00.
  • Domingos y días de precepto: 9:00, 11:00, (12:00, Misa de Peregrinos), 13:00 y 20:00.
  1. Todos los días, media hora antes de la misa vespertina, se reza el Rosario Mariano.
  2. Todos los jueves del curso pastoral, media hora antes de la misa vespertina, la Comunidad y los demás fieles tiene adoración eucarística y rezo de Vísperas.

Pascua sagrada. ¡Cantemos al Señor! Vivamos la alegría dada a luz en el dolor. Aleluya. Aleluya.

Categoría : Noticias
  • Comparte :
Comentarios desactivados

Hit Counter provided by Sign Holder